WEEK_02 // CAPSULAR_SOCIETY_LIQUID_MODERNITY
October 4th, 2008
Ulrich Seidl’s cinema of disturbance forces the otherwise passive spectator into an active role: he/she, the viewer, must now “read” the image, think and react. By leaving an open space in the film, Seidl offers the viewer a chance to understand the everyday life scenarios and grotesque episodes from his/her own perspective. This freedom is also a trap, and viewers are often confronted with themselves and thus feel afraid or uncomfortable.
Nevertheless, his work is not so much focused on the individual, but rather deconstructs and criticizes society as a whole, offering an unprecedented look through a series of unexplored gaps and cracks, effectively attacking the overwhelming totalitarism of indifference that currently rules the world.
[El perturbador cine de Ulrich Seidl fuerza al espectador, de otra forma pasivo, hacia un papel activo: él o ella, los que miran, deben ahora “leer” la imagen, pensar y reaccionar. Dejando un espacio vacío en la película, Seidl ofrece al espectador la posibilidad de entender los escenarios cotidianos y grotescos episodios desde su propia perspectiva. Este grado de libertad es a la vez una trampa, y los espectadores se encuentran frecuentemente ante ellos mismos, asustados o incómodos.
Su obra no esta en cambio centrada en el individio, sino que más bien deconstruye y critica a la sociedad en conjunto, ofreciendo una mirada sin precedente a través de una serie de huecos y grietas inexploradas, atacando eficazmente el abrumador totalitarismo de la indeferencia que reina en el mundo. ]
Please check the post I wrote after this class during the first edition of .dissensus:
Leed también el ‘post’ correspondiente a esta sesión en la primera edición de .dissensus:
WEEK_02 // 1.0

October 5th, 2008 at 3:05 pm
Hola companys:
Por suerte la pérdida del interés político por parte del arte no llega a todos los autores, directores, arquitectos, etc. Hundstage (Dog Days) es una muestra de ello.
Al salir de la proyección y durante el trayecto hacia el coche, aparcado en una de las calles de la “similar” urbanización donde estamos instalados, me era inevitable pensar en la cantidad de comunidades, urbanizaciones y “gated cities” que existen por todo el (primer) mundo. Sin duda que lo presentado en el film no le ocurre a nadie de nosotros, pero está muy claro que es una pura radiografía de la sociedad que opta por desarrollar una vida sometida a todas esas burbujas (el coche, la casa-jardín, el supermercado, etc.) que se encuentran conectadas entre ellas en mayoría a través del consumo de combustible fósil.
Me ha gustado que Siedl presente este tipo de sociedad con gran cantidad de escenas que perfectamente podrían ser substituidas por fotografías, simples imágenes en dos dimensiones. Entiendo que esto sea suficiente para presentar una sociedad tan simple, en el sentido más vacío de la palabra. Digamos que cada sociedad tiene la representación visual que se merece.
¿Puede ser un coche el mejor amigo del hombre? Parece que para algunos personajes la respuesta es afirmativa. Actualmente no tengo mascota canina, pero preferiría sin duda consumir mi ocio paseando un perro y relacionándome con un ambiente social al aire libre, que pensar en mi vida como un proceso circular tarea-trayecto. En relación a este aspecto, me gustaría añadir mi pensamiento sobre ‘lo capsular’. El uso del vehículo, la habitación, la conexión a la red, por poner algunos de los infinitos ejemplos, es necesario para cumplir algunos de nuestros procesos: desplazamiento, descanso, acceso a la información, etc. El problema, a mi parecer, es adoptar la parte por el todo, es decir, concebir estas herramientas como únicos espacios de relación social interpersonal y a su vez considerar otras vías como peligrosas o agresoras, como permanecer charlando en un parque o asistir a un concierto de aquella cantante que te bajaste una canción.
La escena que me ha aportado más significado es aquella en la que el anciano elige ser molestado por un harmonioso canto de su propia máquina de césped (conocido), a oír un susurro en el silencio que proviene del hogar del vecino (desconocido). Nada más lejos de las relaciones sociales.
Para finalizar me gustaría reflexionar acerca de nuestra profesión. Observando todos estos personajes, personas al fin y al cabo, es obvio que la prioridad en un futuro (si todo va a peor) no será la creación por arquitectos y urbanistas de un espacio público digno para el uso y disfruto de la colectividad, sino el tratamiento por profesionales de la medicina de estas clases de conducta.
October 5th, 2008 at 5:10 pm
Sociedad capsular /Modernidad liquida__Hundstage. Ulrich Seidl
Qué mejor ejemplo para ilustrar la sociedad capsular contemporánea que un mundo suburbano definido por la hiperindividualidad (del coche a la casa), por la dispersión urbana (sprawl) y su consecuencia (el mall). Todo ese mundo está dominado por cápsulas /ínsulas individuales donde las personas se refugian ante el riesgo constante y la incertidumbre del mundo contemporáneo.
La renuncia al espacio público es inherente con el modelo periférico suburbano, en el cual se individualiza cualquier acción o actitud, des de la casa (incluso las habitaciones dentro de ella), el ocio y el consumo (especificidad en la oferta), la movilidad, etc.
Es en esas ínsulas donde cada persona se muestra tal como es, en la seguridad que proporcionan esos pequeños espacios controlados (a veces) por cada uno. Es precisamente ese control el que deriva en una obsesión por la seguridad individual, que a la vez, acentúa el proceso de capsularización (física y mental). En ultima instancia, se aplica la esa lógica al espacio público, con el fin de extender el control hacia un espacio que por definición es incontrolable.
October 5th, 2008 at 5:17 pm
Hola a tots!
És innegable la capsularització en la que la població està immersa actualment. Però perquè?. Perquè ens protegeix de l’exterior, “o ese gran desconocido”, i ens permet establir una intimitat indispensable en la nostra vida? Potser sí, però fins a quin punt?
Cadascun de nosaltres esdevenim unitats capsulars cada vegada que ens individualitzem, ja sigui lliurement escollit o degut a les normes establertes en el lloc, en la societat. De fet, tots nosaltres ho estem en aquest moment, és a dir, entre les quatre parets de la nostra habitació, dipositant la nostra consciència en la pantalla de l’ordinador, aliens al què passa al nostre darrera.
Donant voltes al significat de la pel·lícula, em dono compte de que gairebé tota la pel·lícula succeeix en interiors. Dins de càpsules, dit d’altra manera. Cases, cases-jardins, cotxes,… Fins i tot, quan apareix un carrer a escena surt gairebé desert. Ningú hi passeja perquè l’arquitectura del lloc no ho permet. Et convida a prendre el Sol, a agafar el cotxe per anar d’una càpsula a una altra dins d’una altra. Les relacions personals tenen lloc dins d’aquestes, no a fora.
Ara bé, hi ha una cosa que em crida molt l’atenció. Què representen les finestres, els balcons, dins aquest conceptes de capsularització? Són sinó una representació de les ganes de poder acostar-se a l’exterior sense perdre alguns dels avantatges que ens proporciona la càpsula? Són sinó altra cosa que un desig frustrat de voler conèixer allò desconegut? No ho sé. Això sí, tots els jardins tenen arbustos que ens aïllen dels veïns i del carrer i tota finestra té les seves persianes o cortines. Inclús les miretes de les portes, ens permet observar sense ser observats.
Cal però arribar a aquests límits?. Permeteu-me ser una mica cínic per un moment. Des de que naixem som disposats en càpsules. No, fins i tot abans de néixer. No seria llavors la capsularització un fet natural de l’home? És a dir, en el gènesi (entrant en temes bíblics) naixem despullats, en contacte amb l’entorn, però hem sigut nosaltres mateixos qui ens hem introduït en coves i cavernes per protegir-nos. No és més lògic acceptar aquesta condició humana i intervenir-hi d’acord amb el nostre propi profit?
Potser caldria buscar un equilibri que ens permeti ambdues condicions (exterior i interior) i afrontar-les sense prejudicis. Segurament tots opinem el mateix sobre aquest tema, però el debat segueix obert.
Fins dimecres!
October 5th, 2008 at 6:42 pm
Hola a todos!
Reflexionando un poco sobre el tema de la capsularización de la sociedad, yo entiendo que el sentido más negativo de ello es la reacción de miedo que ésta produce y que sucesivamente va aumentando.
El miedo hacia el mundo exterior a la cápsula, como el que describía Platón en el “mito de la caverna” dónde los individuos no se atrevían a salir de su caverna = cápsula por el reflejo irreal de las sombras de unos objetos, que deformados, ellos veían extraños y terroríficos, y que finalmente los individuos se volvían agresivos contra aquel que después de ver los objetos REALES les desvelaba la verdad.
Exactamente igual que el efecto de la capsularización puede hacernos pensar que el ambiente exterior a la cápsula es más peligroso de lo que es en realidad.
Y como observamos en la película, o al menos yo observo, que a veces es más peligrosa la cápsula, el aislamiento, la falta de contacto y de comunicación, que el propio espacio exterior que nos asusta.
Y supongo que es por eso importante, darse cuenta de ello, reflexionar, y observar cual es LA REALIDAD, pero la de verdad, no la percibida, no las sombras de los objetos sobre las paredes de nuestra caverna.
Y saber discernir la realidad en una sociedad cada vez más capsularizada y capsularizada en red, dónde “los medias” fomentan ese MIEDO, es más difícil, pero es necesario intentarlo.
October 5th, 2008 at 7:46 pm
Nos sumergimos en los suburbios, en la monótona vida de los habitantes de estas células. Las personas son territoriales, son entes individuals y personalistas, levantan muros altos para delimitar bien su espacio, una plancha de concreto o un reducido jardín es suficiente para respirar aire y sentir la caricia del sol, intentan recrear todo un universo dentro de su hábitat artificial, dentro de su mente, encerrados por una pena, por una soledad que es provocada por el mismo intento de escapar de ella. La codependencia, el intento de evadir una realidad incómoda, la inseguridad, la deseperación, el egoísmo, la falta de amor y la propia locura son los pretextos perfectos para intentar crearse un mundo estático, inalienable. El filósofo griego Heráclito utilizó 500 años antes de Cristo el concepto del río para ejemplificar el constante cambio de la realidad, el medio es el mismo, nuestro entorno “no cambia”, sin embargo nunca es el mismo y si no aceptamos esta evolución, si no nos armamos de valor y aceptamos que nosotros y nuestro entorno están en continuo flujo, nos vamos a anquilosar, nos vamos a enajenar, a encapsular. El primer paso en muchos procesos humanos es la aceptación, el huir de la sociedad en que estamos inmersos, es tan incoherente como querer huir de nosotros mismos, el miedo a dejar ir, a soltarnos en la corriente con la firme intención de no ir a la deriva, a olvidar, a cambiar, son las cadenas que nos esclavizan a una realidad tan sólida como el diamante. Dog Days me transmitió desde un principio ese encierro y ese miedo desde la primera toma, personas en espacios reducidos, presentadas en tomas cerradas. Podíamos estar en un amurallado jardín tratando de evadir las humanas expresiones de los vecinos, en el estacionamiento de un supermercado, en un bar, en un automóvil o en un apartamento y sin embargo el director nos reduce el campo de visión a encuadres que nos encapsulan a la realidad y la mente de los actantes. Para poder aprender, para poder crear, par poder innovar, es necesario salir al mundo con los ojos abiertos, luchar por nunca perder la capacidad de asombro, dejar de atarnos y rendirnos ante la dinámica constante de una modernidad de la cual somo parte.
October 5th, 2008 at 8:10 pm
Hola!
Després de reflexionar sobre tot alló que vam parlar a classe i d’haver vist la pel·licula queda preguntar-se si no és realment així com nosaltres hem decidit viure.
És cert, que és la societat en general la que está capsularitzada… però que mitjançant aquestes cápsules creades colectivament ens hem anat, a diferents ritmes segons l’àmbit, capsularitzant individualment.
Primer perquè és innegable que cadascú necessita o vol un lloc, un espai, una capsa on sentir-se cómode, i aquesta capsa no és una altre que aquella on està l’individu sol, on ningú pot molestar. I per altre banda, perque l’home és cada cop més un ser gairebé asocial, en el sentit que sembla que cada cop més ens costi saludar, establir una conversa amb algú pel simple fet que estem al carrer, que tenim pressa perquè hem d’arribar a algún lloc.. perquè anem reduint el nostre entorn paulatinament i només ens sentim realment cómodes amb molt poca gent.
No obstant, però, tot això és degut, com al principi he anomenat, a la societat en general… però la societat és formada per individus… i són aquests els que la poden modificar.. des de polítics, passant per arquitectes i acabant per tu o jo.
En definitiva, aquestes cápsules on vivim i on ens relacionem és on hem decidit viure i relacionar-nos… per elecció o no; però ara crec toca tractar de relacionar de diferents formes aquestes cápsules.. per tal d’anar-nos ‘descapsularitzant’ una mica…
October 5th, 2008 at 8:10 pm
La pelicula hundstage, com molt bé heu explicat, reflexa molt clarament l’estat social d’aquest “primer món” on ens trobem, i la quantitat incomptable de conflictes que s’hi han generat.
En primer lloc, destacaría que es tracta d’una societat sense societat. Una “societat” on regna l’individu, i la càpsula que el protegeix i l’aïlla d’un món exterior perillós i desconegut. Una societat on s’ha diferenciat clarissimament el públic del privat, sense bens comuns, i els que hi ha estàn totalment eclipsats per la importància del privat davant el públic.
Una societat, en la que el somni de la majoria dels individus que la confomen es el de posseïr coses materials, així com la casa i el cotxe, coses que són unicament per gauidr-ne individualment, sense compartir. Coses que els permeten aïllarse i disfrutar en el seu paraís individual/artificial. La cápsula. La gent dedica temps i esforç a posar-se la casa bonica, a tenir el millor cotxe, i es depreocupa de tenir una bona relació amb els veïns, i amb la societat en general.
Treballar es un tràmit que s’ha de passar per aconseguir totes aquestes coses, encara que suposi perdre molt de temps personal per enriquir-se interiorment, molt poca gent pensa en dedicar-se a alguna cosa que el motivi i en disfruti. En aquesta societat globalitzada, on tothom té uns somnis i unes aspiaracions similars, ha passat que aquestes coses materials a les que aspira tot ésser humà s’han encarit molt, i hem arribat al punt, que són coses tan dificils d’aconseguir econòmicament, que ens hem de passar moltíssimes hores a la feina. Hem passat de treballar per viure, a viure per treballar. I aquí entrem en una gran contradicció: perquè volem tenira una casa-càpsula propia,individual, tan bonica i paradisiaca si no tenim temps per disfrutar-la?
Aquesta individualització, aquesta societat capsular que té por d’allò extern, descongut, “agresiu”, ha donat lloc, doncs a una pèrdua de la imporatància d’allò públic, ha definit molt clarament el limit entre allò públic i allò privat, i s’ha despreocupat en gran mesura el primer terme del binomi.
Així, S’explica la poca importancia que se li dona a l’espai públic, l’espai a l’aire lliure, on haurien de tenir lloc les relacions socials.
Des del punt de vista professional, la nostra generació, que no es trobarà ni de bon tros en l’estat de benestar en que han viscut el nostres pares, ha de projectar tenint en compte això, fomentant allò colectiu, ja que segurament, el que podrem aconseguir individualment, la vivenda, per exemple, serà una capsula incòmoda, petita i ens serà impossible crear el nostre paraís individual. Haurem de trobar aquest paraís en els espais colectius, i compartir-lo am la resta de societat. Haurem de projectar pensant en una nova idea d’espai públic-privat, i intentar barrejar aquests dos termes fent-los coexistir.
October 5th, 2008 at 8:15 pm
Un tema a la orden del día: la dualidad privado-público de las personas, en relación con el poder como colectivo que los modera, que maneja el grado de libertad de lo plural para que no se vea mermada la individual, o al menos en teoría.
Cada uno con su historia, con su mundo, como en la película. ¿Realmente a las personas les interesan los espacios comunes? ¿O sólo quieren una participación en algo que por sí solos no podrían obtener? Creo que cuando un padre baja a su hijo al parque debería saber que no es sólo unos columpios que no se puede permitir, sino un lugar en el que relacionarse con los demás, donde aprender a compartir y donde enriquecerse de los otros. Cada vez tenemos más comodidades sin salir de casa, estamos acostumbrándonos a hacer todo a nuestra manera, hasta tal punto que no queremos tolerar ya más lo diferente, la adaptación al prójimo.
Sin embargo, por tradición, o por otras necesidades varias hay que mantener zonas comunes donde reunirnos a veces. Las normas con las que jugamos, impuestas desde los gobiernos para nuestro máximo confort, son opuestas a la naturaleza de la actividad y todas en la línea de la seguridad aparente.
Perfecto para el tema de esta semana ha sido el ciclo de conferencias ‘El espacio público en el punto de mira’, donde se exponían distintos formas artísticas de enfrentar a público y seguridad, todas en la línea de la interrupción de las secuencias que utiliza este método de falsa seguridad.
Quitando el zoom un poco y volviendo a la realidad más cercana me pregunto cuál es nuestro papel como arquitectos en todo esto. Creo que una buena práctica profesional puede ser capaz de crear espacios comunes (ya sean 100% públicos o incluso los famosos semi-públicos) que funcionen bien y mejoren nuestro día a día, pero sinceramente creo que falta una primera base de tipo social. Dicha base debería venir del trabajo colectivo, como se sugiere en el artículo, tal vez de pequeñas cooperativas implicadas en el tema o más deseable todavía, desde los gobiernos (opción que dudo bastante).
October 5th, 2008 at 8:50 pm
There is no doubt, that the actual society we live in can be named “capsular”. In the same way, we can called contenporanousness as a world of capsules, we can call that also world of fear, stalking..or some other characteristics . And I think that is a little useless to consider (such a needful, handy things like conveyences are) a car or a bus as capsules that somehow influence us, or separate us from the others. But the compelling way of “capsular” living shown in Seidls movie is alarming and worthwile to contemplate, how can we as a future architects lead off people from this dead end of urban sprawling. Is lucid that the author tried cozen us, that we are not watching a movie, but documentary or image of ordinary simple Austrian people. It´s a little unfair to point on some general phenomenon through mental retarded person or a couple decimated by death of own child. But as the erotic scenes were shown with no mercy,as it really looks like, I sometimes believed that I am looking to a mirror reflecting our society that can be characterised as “materialistic and unsatisfied with everything”.
Simply, nowadays in time of globalization and liquid modernity (if I understood well) how Bauman names the situation of postmodern everchanging world, is still more and more difficult to appoint where you are “at home”. Maybe that’s the reason that so many people assumed that strange precedent of !own! house, !own! pool and green cut grass. And mostly not realized that this model cant fits everyone and often leads to elevation of fences and shutting down the shades = closing capsules.
By the way Dog days is exactly the film that recalls me to keep rejoicing from “kickshaws”.
October 5th, 2008 at 8:57 pm
Hola a todos:
Pienso que la película marca muchos aspectos que sin darnos cuenta, nos pasa cotidianamente, aunque sea impactante o creamos que es un mundo paralelo al nuestro.
Creéis que el encapsulamiento se está produciendo en la época contemporánea?
Yo creo que la raíz de esto viene desde antaño, desde el momento en que se crearon las ciudades, de diferenciar zonas, de la calificación del suelo, por ser una vía principal, se crean edificios importantes de mayor rango económico, y por ello acceden personas de mayor nivel económico y social, o los de clase bajas se apartaban del centro, ya en ese instante estamos dividiendo la sociedad estamos creando capsulas dentro de una gran capsula.
Al igual que desde pequeños nos dicen no hables con desconocidos, te están marcando unas pautas, de crear tu circulo, crear tu sociedad, y ya a partir de eso, cada uno se encierra en su mundo….
La sociedad se divide, y que se hace para solucionarlo?..
Como dice Bauman: “Nuestro deseo de asociación tiende a liberarse en explosiones aisladas”, tal es el caso de “las ciudades jardín”, pero aunque estén es un recinto limitado, tengan numerosos jardines, plazas y las vías tengan el mismo tipo de adoquín, las personas que crean esos “guetos” no se conocen, cada uno se encierra en su habitad, y esos “maravillosos espacios comunes” se desintegran, y pierden toda su funcionalidad.
¿Por qué nos encerramos en nosotros mismos?, La arquitectura puede hacer algo para solucionar eso?, o es más un tema político-social? Los protagonistas de la película tienen miedo a exponer sus vidas al exterior, por pensar que no serán aceptadas, que no entran en los típicos cánones sociales, se sienten distintos, y por eso no se relacionan. ¿Podemos los arquitectos crear un espacio común a tantas historias diferentes, en el cada uno se encuentre a gusto junto a los otros, o debe darse antes un cambio en los usuarios?
October 5th, 2008 at 9:21 pm
WEEK 02 - CAPSULAR SOCIETY, LIQUID MODERNITY
Hundstage es una película terriblemente frío y es cierto.
Situado en los suburbios austríacos, es una película documental que narra la historia de algunas personas todos los días. La perversión, la violencia, el anonimato, son las características de los personajes de la película. Dijeron historias sin filtros, la realidad es dura y honesta. Puede sonar como una película de Quentin Tarantino, como “Le Iene” o “Pulp Fiction”, con la diferencia de que las historias son mucho más cercana a la realidad. Los actores no son bellas y famosas personalidades holliwodianes y, sobre todo, el escenario no es una metrópolis. Las historias tienen lugar todos los terribles dentro de casa todos iguales e igualmente anónimas.
Seis historias se dijo: joven guapo y violento con la novia anoréxica , viejos metódico y nostálgico, las familias destruidas en el silencio, las mujeres que son de ventilación en la extrema sexo, de puerta a puerta los vendedores que vienen a perturbar los hogares de todos los demás protagonistas, una chica que pide medidas retraso, una profesora que tiene un amigo que un proxeneta la noche con un amigo hace una fiesta violenta y humillante; amigo, una débil violentas, y decidió tomar represalias en lugar de que la tortura y el proxeneta. La película termina con una escena de la vieja striptease, el cuidado de un anciano viudo que decide celebrar con ustedes el aniversario de su matrimonio, al final del espectáculo mirar con un ojo crítico para decirle: “Bien Hecho!
Hundstage è un film terribilmente freddo e vero.
Ambientato nei sobborghi austriaci, è un film-documentario che narra la storia quotidiana di alcune persone. Perversione, violenza, anonimato, sono le caratteristiche dei personaggi del film. Vengono raccontate storie senza porre filtri, la realtà è cruda e onesta. Potrebbe sembrare una pellicola di Quentin Tarantino, tipo “Le Iene” o “Pulp Fiction”, con la differenza sostanziale che le storie sono molto più vicine alla realtà. Gli attori non sono belli e famosi personaggi holliwodiani e soprattutto lo scenario non è una metropoli. Le storie si svolgono tutte all’interno di terribili villette a schiera tutte uguali e ugualmente anonime.
Vengono narrate sei storie: giovane belloccio e violento con fidanzata anoressica, vecchietti metodici e nostalgici, un po’ micragnosi, famiglie distrutte nel silenzio, donne che si sfogano nel sesso estremo, venditori porta a porta che entrano a disturbare nelle case di tutti gli altri protagonisti, ragazza ritardata che chiede passaggi , una maestra che ha un amico pappone che una sera con un amico le fa una festa violenta e umiliante; l’amico, un debole violento, decide e di vendicarsi al posto di lei e sevizia il pappone. I film si conclude con una scena dello spogliarello della vecchietta, badante di un vedovo anziano che decide di celebrare con lei l’anniversario del suo matrimonio; alla fine dello spettacolo la guarderà con occhio critico per dirle: “Ben Fatto!”
October 5th, 2008 at 9:45 pm
Hundstage
Pellicola trucida. Ti porta nella comunità del “non nel mio giardino”. Ti disorienta. Non sai se quello che vedi fa parte di un mondo vero (il tuo) o di un incubo.
In un certo senso il film di questa settimana e quello della settimana passata sono collegati tra loro. Dopo aver visto “Dog Days” pensi sul serio che è ora di “Waking life”. Liberarci da tutte queste brutalità che affollano il nostro quotidiano. Riuscire finalmente a svegliarci in un mondo che è “nostro”, non in uno dove si continua a stare chiusi dentro un recinto.
Lagnarsi in continuazione degli altri. E se questo non basta chiudere le finestre e stare soli.
Nel mio commento precedente parlavo dell’uomo che si dava fuoco, dopo aver criticato i media, e dopo aver specificato il loro compito.
Dog Days mi ha dato la dimostrazione che il compito è stato svolto bene. Siamo assuefatti da tutte queste brutalità tanto che un’intera classe di ragazzi non ha risentito delle immagini.
La serialità, la voglia di normalità, l’omogeneizzazione al prototipo di persona normale. Vivere nella proprio casetta col proprio piccolo giardino, il piccolo balcone, che improvvisamente diventano e rappresentano tutto il nostro mondo. Prendere il sole.
Il signore anziano che all’inizio del film vuole stare in giardino. Vuole starci a tutti i costi. Vuole riposarsi sulla sua sdraio. Però i vicini litigano. Disturbano. Allora “vendetta”. Anche lui li disturba. Vuole avere la sua rivincita. È convinto di averla mettendo sotto le finestre dei vicini il tagliaerba acceso. Poi si chiude in casa. Abbassa la tapparella. Manda via il sole dalla sua casa. E si chiude in se stesso. Mah…
Il problema fondamentale è nuovamente la mancanza di dialogo tra le persone. Non si parla, non si risolvono i problemi, si sfogano tutte le rabbie e i risentimenti in qualcosa di brutto per noi o per gli altri, che sembrano darci sollievo e farci sentire meglio. Tuttavia non ci accorgiamo che ci stiamo spingendo nella direzione sbagliata. Che tutta la violenza che ci circonda produce solo altra violenza, alla quale purtroppo, ora, ci stiamo abituando. Perché quando torniamo a casa nostra ci sentiamo protetti. Tutto questo non ci tocca.
A dire la verità all’inizio il film mi ha un po’ annoiato, ma riflettendoci bene è una “finestra” su alcune realtà molto diffuse.
Forse se ci fosse un po’ più di sincerità tra le persone… ma la sincerità è un’arma a doppio taglio. Non tutti sono in grado di accettarla e talvolta non si è in grado di dire la verità nel modo giusto. È più semplice non dire niente e avere l’illusione che tutto vada bene… ma prima o poi le illusioni svaniscono e ti risvegli nella tua vita, perso come dopo un sogno rivelatore.
Sei uscito dalla tua capsula.
Hundstage
Película masacra. Te ofreces en la comunidad del “Not in my BackYard”.
Te extravías. No sabes si lo que ves hace parte de un mundo verdadero, el tuyo, o de una pesadilla.
En cierto sentido la película de esta semana y aquel de la semana pasada son conectados entre ellos. Después de haber visto “Dog Days” piensas en serio que es hora de “Waking life.” Liberarnos de todas este brutalidades que agolpan nuestro tiempo. Por fin lograr despertarse en un mundo que es “nuestro”, no en uno donde se sigue estando cerrados dentro de un cerco.
Quejarse en continuación de los otros. Y si éste no es suficiente, cerrar las ventanas y estar solos.
En mi comentario anterior hablé del hombre que se pegó fuego, después de haber criticado los medios de comunicación, y después de haber precisado su tarea.
Dog Days me ha dado la demostración que la tarea ha sido desarrollada bien. Somos acostumbrados por todas este brutalidades tanto que una entera clase de chicos no ha padecido imágenes.
La serialidad (??), la gana de normalidad, la homogeneización al prototipo de persona normal. Vivir en la misma casita con el justo pequeño jardín, el pequeño balcón, que se vuelven de repente y representan todo nuestro mundo. Tomar el sol.
El señor anciano que quiere estar en jardín al principio de la película. Quiere estarnos a toda costa. Quiere reposarse sobre su tumbona. Pero los vecinos pelean. Molestan. Entonces “venganza.” También se los molesta. Quiere tener su desempate. Es convencido de tenerla poniendo bajo las ventanas de los vecinos el cortacésped encendido. Luego se cierra en casa. Baja la persiana enrollable. Manda fuera el sol de su casa. Y se cierra en él mismo. Mah…
El problema fundamental es de nuevo la falta de diálogo entre las personas. No se habla, no se solucionan los problemas, se desahogan todas las rabias y los resentimientos en algo feo por nosotros o por los otros, que semejan darnos alivio y hacer sentir mejor. Sin embargo no nos percatamos que estamos empujándonos en la dirección equivocada.
Qué toda la violencia que nos circunda sólo produce otra violencia, al que desaforadamente, ahora, estamos acostumbrándonos. Porque cuando volvemos a nuestro casa nos sentimos protegidos. Todo esto no nos toca.
A decir la verdad al principio la película me tiene un po’ aburrido, pero reflejándonos bien es una “ventana” sobre algunas realidades muy difusas.
Quizás si allí fosos un po’ más de sinceridad entre las personas, pero la sinceridad es un arma a doble corte. No todos están capaz de aceptarla y a veces no se ha capaz de decir la verdad en el modo justo.
Es más simple no decir nada y tener la ilusión que todo quede bien, pero antes o después las ilusiones se desvanecen y te despiertas en tu vida, perdido como después de un sueño revelador.
Has salido de tu cápsula.
October 5th, 2008 at 10:06 pm
Me gustaría seguir comentando los temas de modernidad líquida y sociedad capsular centrándome en el personaje de Anna, la autoestopista.
¿No es tal vez este personaje el mejor preparado para afrontar la modernidad líquida en que vivimos? Aceptación del cambio constante, emancipación, incertidumbre, riesgo contínuo… describen tanto a Anna como a la liquid modernity. Ella se enfrenta al mundo sólo con su bolsa y su canción en casette.
Es también la única habitante del sprawl heterotópico que es capaz de conectar o penetrar en distintas cápsulas, hasta la más pequeña de ellas: el bolso o cartera de los personajes que la recogen, desafiando las convenciones sociales para buscar tal vez una comunicación auténtica y no mediada. Formulando preguntas, preguntas incómodas e inapropiadas para la codificación social de su situación, pero es que >
Y llevando este comentario más allá, ¿podríamos reconocer en el personaje el 3er nivel de la enseñanza/aprendizaje de Bateson?¿El nivel patológico//locura? En mi opinión las listas, “top10s” y el diálogo incontenido de Anna son reconstrucciones desde un nuevo marco cognitivo de todos los inputs recibidos a través de las pantallas.
¿Podemos extraer alguna enseñanza de este personaje que nos ayude en la práctica espacial?
Me gustaría cerrar con otra cita de Zygmunt Bauman:
“Si la libertad ya ha sido conquistada, ¿cómo es posible que la capacidad humana de imaginar un mundo mejor y hacer algo para mejorarlo no haya formado parte de esa victoria? ¿Y qué clase de libertad hemos conquistado si tan solo sirve para desalentar la imaginación y para tolerar la impotencia de las personas libres en cuanto a temas que atañen a todas ellas?” Zygmunt Bauman
October 5th, 2008 at 10:09 pm
amb ganes d’agafar pràctica a fer comentaris de pelis (apendre’n) i aportar algo nou…
El punt de vista de l’autor de la pel•lícula queda patent des d’un bon principi (i a mida que es van succeint els fets es va augmentat, dramatitzant …). Aconsegueix fer arribar el seu missatge amb l’ús dels diferents elements emprats; amb el diàleg mínim ens situa en aquesta perspectiva, la seva interpretació de la societat i vida actual austríaca . Les situacions mostrades són claus, a més que utilitza la càmera sovint amb un component estètic curiós (les imatges dels personatges prenent al sol i les persianes per exemple). El to general de tota la pel•lícula són colors cremats, calor, extremada calor, fet que et crea una angoixa afegida. Les diferents històries dels personatges es van conformant com si es tractés d’un puzle molt ben estudiat per acabar donant-te una desesperació, patiment i molt poca confiança en que les coses puguin canviar. Et dona ell mateix les conclusions, el tema queda tancat i et deixa per tu l’acció a posteriori.
Les dues hores d’angoixa valen la pena (hi ha moments que es passa…) i directament relacionables amb la idea de societat capsular i capitalisme transcendental. La desesperació de creure que no hi ha altre possibilitat (“…tendemos a creer con igual firmeza que es poco lo que podemos canviar…” Bauman) , l’aïllament, desconnexió de la realitat, la falta de comunicació directe i la por (“incertidumbre”, “inseguridad” y “desprotección” Bauman) ens fan menys lliures, més dominables, menys feliços.
En una societat en la qual representa que som lliures, sembla que no hi hagi sortida, no?
Ara bé, per la meva part, trobo que fer un amic al tren, parlar de pensaments propis amb algú que acabes de conèixer, deixar entar un desconegut a casa, fer autoestop,… no són actituds gaire extravagants o capricis, no son costums però si algo normal, funcional.
Aquesta pel•lícula i treballar aquesta idea (societat capsular) ens porta a ser més conscients, entendre una mica més com funcionen aquests engranatges de la societat, i la política (més aviat model econòmic), i així ens fa més lliures per actuar en conseqüència. O no.
“tomando el sol, tomando el sol, que más puedo hacer yo?
En esta mierda de rincón, otra cosa que no sea tomar el sol
Insolación, insolación, insolación, insolación, insolación
Sentaditos, sin razón, en el portal cara al sol
Nada somos, no tenemos, no queremos ni hacemos…
….” Albert pla
——-reinvindico el dret de perdre’s pels carrers———
October 5th, 2008 at 10:12 pm
Creo que no puedo editar el comentario así que pego a continuación la cita que falta (a continuación de “pero es que >”)
“Como lo expresara Cornelius Castoriadis, el problema de nuestra civilización es que dejó de interrogarse. Ninguna sociedad que olvida el arte de plantear preguntas o que permite que ese arte caiga en desuso puede encontrar respuestas a los problemas que la aquejan, al menos antes de que sea demasiado tarde y las respuestas, aun las
correctas, se hayan vuelto irrelevantes.” Zygmunt Bauman
(Y perdón por el doble espacio)
October 5th, 2008 at 10:28 pm
Sociedad capsular
Reflexionando sobre la sociedad capsular y el lugar que ocupa hoy en dia el espacio público, en primer lugar encuentro que es anecdótico que el espacio público, la calle en concreto, adquiriese un carácter de espacio de relación, de juego, etc. entre los siglos XII y XIX, al ser el resultado de la no-planificación urbana, al ser “el espacio que queda”, el necesario para entrar en las casas y circular. Los edificios de casco antiguo europeos generaban las calles. Hoy en día la relación entre los edificios y el vial no tiene por que ser tan estricta.
Por otra parte parece que el espacio público, el no-lugar intersticial entre cápsulas, el antiguo espacio de reunión y debate, el foro, que es un espacio real físicamente pero (ahora) carente de programa y función, se ha ido sustituyendo poco a poco por otro espacio virtual, un no-lugar real, pero con un programa definido, que constituye la última esperanza para salvar la pérdida de comunicación en una sociedad hiperindividualista.
Mi opinión es que el hiperindividualismo es la consecuencia de que las burbujas hayan tendido a hacerse cada vez más pequeñas y especializadas hasta llegar a ser unipersonales en el último nivel de la jerarquía. Lo que conlleva una falsa sensación de seguridad, independencia y aislamiento. La seguridad implica control. Como expone Bauman, las medidas adoptadas en nombre de la seguridad siembran la suspucacia mutua, acabando por volvernos todavía más solitarios.
Hoy en dia nuestras casas cubren nuestras necesidades vitales (cocina, baño, calefacción…) y de ocio (internet, home-cinema, playstation…), pero es que si tenemos mucho dinero y la consecuente sensación de inseguridad fuera de la cápsula en la que se ha convertido nuestro apartamento gracias a la adquisición de infinidad de productos comerciales, podemos comprar un coche al que nos llevaremos nuestro ordenador portátil con conexión a internet inhalámbrica, con nevera, calefacción, televisión y dvd, y teléfono manos libres para que no nos distraiga mientras conducimos.
Cada vez los coches son más grandes y los pisos más pequeños, no sé si en un intento de estandarizar el tamaño de la cápsula unipersonal.
Si no tenemos tanto dinero tendremos que conformarnos con un ipod, en el metro o en el autobus.
Y si no tenemos dinero no nos quedará otra que disfrutar del viaje, observar a los demás y en el peor de los casos comunicarnos.
Con estos niveles de aislacionismo e individualismo, la aparición de un medio de comunicación a nivel global como internet me parece inevitable, pero con dos apuntes, primero; la seguridad implica contol e internet nació como un experimento militar, y segundo; en una comunicación de conenidos mediada, los mensajes quedan empobrecidos por la falta de la comunicación no verbal, reducidos a un intercambio aséptico de información.
October 5th, 2008 at 10:49 pm
M’agrada que tinguem uns quants dies per escriure les nostres reflexions. Jo sóc de les que espero fins a última hora. Així tinc temps de pair la informació i veure què és el que m’ha impactat més.
Caldria destacar moltes coses de la passada classe, però em decanto per parlar, igual que el Juan, de la noia de la pel.lícula, la de la interminable xerrera enumeradora, la xafardera innocent… Hungstead és depriment. Cruel i molt realista. Presenta una societat que ben bé podria ser la nostra. Uns paisatges sense nom i impersonals. Uns personatges centrats en sí mateixos, mirant-se el seu melic, sense cap ànim de rebel.lia, amb una llibertat certament qüestionable. I unes situacions que potser ens semblen exagerades i poc realistes, però que desxifrant-les no disten gaire de la nostra realitat diària. El director ens ho presenta tal com és, el detall de la nuesa dels cossos n’és una clara mostra. I enmig de totes les històries algú diferent. Algú que se’t cala als ossos. La seva és una personalitat diferent. Es troba perduda? Crec que no massa. Simplement li agrada el contacte amb la gent. Ens hauríem de preguntar per què sempre el busca dins dels cotxes, aquest contacte. Passejant no troba a ningú? Els carrers estan buits? Sembla que sí. En cap moment de la pel.lícula es veu un parc o una plaça. Només se’ns mostren fotogrames de càpules privades i els pocs espais públics són deserts, residus urbans. Cadascú viu al seu món. Ella va burxant a la gent, burxant les seves bombolles. Crec que és de tot menys individualista. Això m’agrada d’ella, en el món unipersonal que se’ns presenta ella es preocupa pels altres, hi vol interaccionar positivament. I mireu què li acaba passant. Suposo que és una de les conclusions que en podríem extreure… Com la desesperació final, el pessimisme, el no creure en què podem canviar…De veritat som tant cruels i mesquins com ho pinta el director?¿?¿
Bufa, és que tot això donaria molt i molt a parlar, no acabaria pas… però ja que he mencionat això de l’individualisme, suposo que tots hem vist l’anunci d’Ikea… Crec que és una clara mostra del que passa avui en dia, de l’extrema capsularització. “Benvingut a la república independent de casa teva”. Un eslogan que ven, i molt, però què ven? Móns i móns cada vegada més petits i ensimismats en si mateixos…I ens diem homes i dones lliures?¿……..
October 5th, 2008 at 10:53 pm
Quien no ha visto este verano la película de Disney Wall-e?? La nave Axiom? Miles de seres humanos gordos como vacas que se desplazan encima de un sillón móbil? Os suena no?
Eso sí que es una sociedad capsular en toda regla! qué fenómenos! En la pelicula, los humanos viven en una nave espacial. No andan, es más no saben andar y se desplazan en pequeñas cápsulas sillón por toda la ciudad espacial. en la cápsula duermen, comen… mmm duermen, comen. La cápsula tiene telefono, videollamada, mesenger, microondas, creo que hasta tiene cepillo de dientes. La gente no se relaciona cara a cara, tan solo por videollamada. Se da el caso en que dos personas que estan unos 30 cm el uno del otro en vez de mirar-se a los ojos, hablan por videollamada a través de su cápsula.
En un momento de la pelicula, dos de los cerditos humanos se caen de la cápsula por accidente y también por accidente chocan y se tocan! Todo cambia a partir de ese primer roce… ese primer cruce de miradas…
La sociedad de la pelicula podria ser perfectamente una metáfora exagerada de la realidad. Las cápsula noes pueden ir poco a poco engullendo hasta acabar viviendo las veinticuatro horas del dia en una de ellas? llegará el dia en que la gente dejará de quedar con un amigo para charlar y lo hará por el ordenador? dejará la gente de ir a los campos de futbol porque los partidos se ven por la tele? cuanta gente se ha quedado en casa porque en el campo hace frio y por la tele se ve mejor… pues hoy no iré a clase, es una asignatura no presencial… uiuiui capsularización!
En fín, me parecia gracioso comentar con vosotros esta anécdota de la pelicula Wall-e que seguro que mucha gente ha visto. Quizás tendríamos que mirar alguna pelicula de Disney en la optativa no? jaja es broma es broma.
October 5th, 2008 at 10:54 pm
I torno… no havia llegit els comentaris d’abans…. Laura, m’apunto a la teva reivindicació de perdre’s pels carrers… jo també sóc de les que m’encanta parlar amb algú al tren, preguntar d’on ve i a on va… a vegades em diuen xafardera…potser sí, però crec que és una manera de teixir lligams amb el que ens envolta, d’intentar descobrir com funciona aquest complex engranatge social, i sobretot, crec que personalment hi guanyes molt i hi tens molt poc a perdre.
Perdem-nos pels carrers!!
October 5th, 2008 at 10:55 pm
En clase durante el debate posterior a los conceptos teóricos, al hablar de la sociedad capsular, se planteo repetidamente, la idea de que por ser humanos, la concepción de cápsula ya es intrínseca a nuestra naturaleza.
Pienso que esto de alguna manera es cierto, sin embargo creo la capsularización a la que se hace referencia o la que definimos en el concepto de capsular society, es la que va más allá de la simple intrínseca en el hombre.
Obviamente nos metimos en cavernas. Pero me parece que la finalidad de esa capsularización era muy diferente a la de la capsularización actual. Aunque se parezcan en la forma, no se parecen en el trasfondo.
Una cuestión es la capsularización que responde a la cobertura de unas necesidades básicas y primarias. Sin embargo desde mi interpretación de la idea de cápsula en el concepto de capsular society, la dirección que ha tomado la capsularización humana es muy diferente. ¿qué necesidades cubren nuestras cápsulas actuales?, ¿qué necesidades generan?, ¿hasta que punto nos alienan?, ¿no es el hombre un ser por naturaleza social, que necesita encontrarse a sí mismo en el otro?
Esta capsularización de naturaleza tan distinta tiene más que ver según mi opinión, con las reglas que nos impone el sistema en el que nos hallamos inmersos.
Un sistema de consumo que en la mayoría de los casos nos encapsula en realidades de usar y tirar. (Impacto máximo, obsolescencia inmediata)
Un sistema en el que prima cuánto tienes, quien más tiene más teme perder, y en el que el miedo resulta una herramienta de utilidad. Alguien asustado es mucho más manejable.
Un sistema de mecanismos de control. El individuo demanda seguridad y control, sin percatarse de que él mismo esta siendo controlado.
Es fundamental que tomemos conciencia de la naturaleza del mecanismo en el que nos hallamos inmersos, para saber en qué medio nos movemos y poder extraer también lo mejor de él.
Al igual que es muy importante conocer nuestro papel en este mecanismo, un papel que más aún como arquitectos, tendrá una importante influencia en la constitución de nuestra realidad futura.
Nieves
October 5th, 2008 at 10:56 pm
A bleak opening for a bleak film: a young girl is left stranded on the side of a busy motorway by her abusive boyfriend, while the the people in their cars whizz past in apathy and ignorance.
So many people in such close proximity, yet none are aware of the others suffering. Each individual is isolated, encapsulated in their cars or homes, physically and emotionally disconnected from one another.
‘Dogdays’ criticises suburban living for destructing natural human interaction. There is a total breakdown in communication: devices and physical barriers prevent humans from connecting, so that there is the need to try to connect in other ways.
An extreme example is the orgy. In a way it’s an act which requires the individual to be trusting and open with the other participants.
But that the whole affair is followed by the scene of the Woman changing in isolation in this impersonal locker room, only proves that the act was devoid of any real connection and just a sordid act of physical gratification. It’s ironic that these people will be so trusting of each other in the most intimate of ways, but will be so distrusting as keep their personal possessions under lock and key.
It’s as if the hierarchy of values has been turned upside down so that material possessions are more important than ones own physical being.
This message is further emphasised when the Security Salesman, offers the innocent Crazy Girl to the angry mob to save his own skin. The pressures of modern living get to him so much that, he’s driven to send an innocent individual to a tragic fate. He is no better than the mob who take it in turns to have their ‘revenge’, at first beating her and finally raping her. As if physical bodily harm to an inanimate object or possession(their cars) is the equivalent as to a human being! These people are completely inhumane and have a warped sense of justice.
Seidl presents us with a world were values, in the traditional sense, no longer exist: family, community, patriotism, faith and love have all been swapped for a selfish, materialistic, sadistic even masochistic way of living.
The pain that these individuals inflict on each other, calls into question the capacity humans have for destruction.
We are forced to reflect on this world as reality, and to consider the the unrelenting suffering and sadness certain individuals must endure, much like the ever present heat which makes their lives so uncomfortable.
But with the rain (a biblical reference to the floods which washed away the sinners and saved the righteous?) comes hope. A realisation: things can change. We have a choice.
October 5th, 2008 at 10:59 pm
Creo que la idea de capsularización se acerca más a una necesidad mental de la sociedad movida por el conocimiento y el control.
La inquietud y satisfacción del ser humano por conocer, categorizar y ubicar todo lo que nos rodea es algo que ha existido siempre. Estas formas de conocimiento y control han dado lugar ha un mundo en que cada elemento pertenece a una categoría, la cual se puede subdividir en otras categorías donde al final todo queda capsularizado.
Podríamos decir que esta capsularización queda reflejada en nuestra sociedad por el concepto de MENÚ. Vivimos rodeados de menús sin ser conscientesde ello. A lo largo de cada día, desde que nos levantamos y encendemos el móvil, compramos un ticket de metro, elegimos una comida o cambiamos el canal del televisor.
October 5th, 2008 at 11:00 pm
Hola a tots,
Crec que en l’època i en el lloc en el qual vivim la capsularització és un fet inevitable ja que com diu molta gent als comentaris anteriors des de que naixes o abans i tot estàs dins de càpsules: la familia, la teva casa, la teva habitació, tú mateix… i de càpsules n’hi ha hagut sempre, el problema arriba quan portem la capsularització a l’extrem, cada cop les càpsules són més petites, més restrictives i deixen de interactuar entre elles. Aixó és el que pasa actualment, i quan abuses d’alguna cosa sempre s’acaba malament.
Per no tornar-nos uns amargats-paranoics lo que hem de fer és deixar obertes les portes de les nostres càpsules. És a dir, intentar relacionar-nos més entre nosalres. Com? Donant una oportunitat a tot el món. I que tots te’n donen una a tú. Com a més càpsules estiguis, millor i després si t’ha agradat i vols tornar, perfecte i si no, no passa res que en la de càpsules que hi ha/hem creat no ens les acabarem.
Ara quan trobes les portes de les càpsules tancades no intentes entra coste lo que coste (que és el que fa la boja a la película) perquè aleshores dintre de l’altra càpsula cada cop et veuen més estrany i et tenen més por = és tanquen més les càpsules (que és el que fan la resta de personatges).
October 5th, 2008 at 11:05 pm
Escribo mi comentario de esta semana a contrareloj. Encapsulada física y mentalmente gracias a una entrega de proyectos. A mi derecha una cama llena de papeles que hace un par de días que no se hace y que no se calienta más que un par de ratucos; detrás una mesa con los restos de la cena, que a su vez se colocan sobre los restos de la comida, que a su vez…; el escritorio repleto de lápices, libros, vasos de bebidas que me permitan seguir encapsulada hasta mañana por la mañana; frente a mi el ordenador, mi único contacto con el exterior desde el viernes al mediodía y mi principal canal de aislamiento desde entonces.
Ni he leído los comments presentados [OMG], honestamente, en estos momentos tampoco me importan.
He pensado decenas de veces durante esta semana acerca de la encapsulación y la modernidad. ¿Mi vida en qué modernidad se enclava? ¿Mi nivel de encapsulación hasta qué grado alcanza?.
Carallo, vivo encerrada en un constante acelerar en una modernidad fluida [conocer gente, viajar, madurar, leer, abrir más y más mi cabeza] y derrapar en un lodazal de lo más solidificante [una y otra vez los mismos errores, las mismas entregas, los mismos cabreos y mismas prisas].
Mi realidad se me muestra más compleja como para escoger bando [o mi cabeza demasiado desordenada para ver a cuál pertenezco]; tengo ratos de ser una Ana despreocupada para quien lo importante no es tanto con quién permanecer sino qué descubrir del de delante [transgrediendo una y otra vez la frontera de lo políticamente correcto y arrancando a algunos de sus pequeños mundos]; y tengo ratos en los que grito a mis vecinos que dejen de hacer ruido, anulo cenas, apago el teléfono y, como hoy, paso la noche en vela ante una pantalla mirando al ombligo de mi pequeño yo -en este caso- arquitectónico, onanístico y algo absurdo.
October 5th, 2008 at 11:08 pm
La película del otro día refleja la sociedad capsular de la que hablamos llevada al máximo extremo.
La individualidad de los personajes, como todos se encierran en sus casas (persianas abajo, contratación de seguridad y vigilancia en los hogares),les conducen en ocasiones a llevar una conducta no aceptada por la sociedad.
Uno de los personajes de la película, el único que no sigue el ritmo de los demás, le gusta hablar con la gente, no tiene coche y va de un lado a otro por las calles intentando conocer gente. Este personaje en la película se nos muestra como una demente que al final acaba siendo víctima de las conductas del resto de los vecinos.
¿Al final estamos todos obligados a esta individualidad?
October 5th, 2008 at 11:19 pm
Hundstage - Capsularización social
La película de Ulrich es un ejemplo perfecto del tema explicado en clase sobre la capsularización social.
Quiero comentar la sensación de “ahogo” que dan las casas como cápsulas físicas. Cada una de ellas cuentan con puertas, terrazas, ventanas,…todas las posibles aberturas que puede ofrecer una vivienda y todas ellas están herméticamente cerradas y no porque el clima no les permita abrirlas o el entorno sea desagradable.
Las calles en sí también dan “miedo”, no aparece gente que se pasee, que se ría, que se relacione,…parece que es el decorado de una obra de teatro, como una recreación de una ciudad; es una muestra de vida suburbana y cómo los personajes se mueven de una cápsula a otra (casa, trabajo, supermercado,…).
Pero sobretodo cápsulas sociales: cada individuo tiene su vida independiente del resto. Ellos son los únicos protagonistas/personajes de su día a día, sus vidas son una muestra de soledad extrema. Toda la película en sí supone una gran puerta abierta a la reflexión: ¿en qué nos estamos convirtiendo? ¿Existe alguna posibilidad de frenar este proceso y que se produzca un cambio a mejor?
Creo que la capsularización, en cierta medida y hasta cierto punto, es buena, natural. Todos necesitamos de esa pequeña privacidad física, de esos momentos de estar con nosotros mismos, de cerrarnos en nuestros pensamientos, pero solo momentos, temporales, pasajeros y no como una forma de vida en el que las relaciones con el resto de la sociedad quedan anuladas, dando lugar a una sociedad triste, sola y sin valores en el que no existe el respeto a los demás.
El problema está en nosotros mismos. No creo que con una buena organización o existencia de espacios públicos se solucione. La cosa está en preguntarse ¿Por qué tendemos a encerrarnos, a querer vivir de forma independiente? ¿Por qué ese miedo a salir a la calle, a relacionarse, esa falta de interés por los que viven a nuestro alrededor? ¿Por qué ese rechazo a valores mucho más importantes por otros que nos llevan al individualismo? ¿Por qué si somos conscientes de este problema y de muchos otros, seguimos con este conformismo?
[…]He llegado a creer que las preguntas nunca están equivocadas, sino las respuestas. También creo, sin embargo, que no preguntar es la peor respuesta de todas.
(En busca de la política, Zygmunt Bauman)
October 5th, 2008 at 11:57 pm
_me gusta mi cápsula
Antes de hacer ningún comentario, me gustaría explicar brevemente lo que entiendo por “cápsula” pues en la clase pasada observé que no estaba de acuerdo con muchas de las exposiciones que hubo. Rechazo la idea de cápsula como algo colectivo (ej. la etsav como cápsula) pues a mi modo de entenderlo, si siguiéramos con ese criterio acabaríamos por considerar cápsulas casi todas…la escuela, la ciudad, el país…
Cápsula_ tipología de espacio físico/virtual que cumple con unas características propias:
_libre de costumbres/connotaciones/vínculos/relaciones propias de “el lugar”.
_individual
_produce un estado placentero
_capacidad de movilidad
me explico
Desde que llegué a Barcelona, vivo en una cápsula de 15 m2. Y me gusta. Es mi sitio. Un sitio que traje desde Madrid y he podido recrear sin problemas aquí , porque no dependía del lugar, ni del clima, ni de las condiciones, era algo ligado a mi persona y allí donde fuese la llevaría conmigo. Sé que muchos de los problemas de disgregación social, van unidos al diseño de las ciudades, pero me resulta demasiado fácil generalizar y culpar a la arquitectura y al urbanismo. Por supuesto que pienso que una urbanización como la que se nos presenta en la película propicia que se den este tipo de no-relaciones, pero no creo que sea el único factor a considerar. ¿Si en vez de viviendas unifamiliares adosadas con jardín, hubiese sido un bloque de pisos apilados, las relaciones serían muy diferentes? ¿O por el contrario estaríamos ante un apilamiento de cápsulas en vertical?
Defiendo el interés que pueden tener las cápsulas como elementos aislados. El verdadero peligro es su poder de atracción, y el mal uso que se hace de ellas. Pienso que para evitar situaciones como las que se presentan en la película, aparte de prestar atención a las estructuras de la ciudad, la sociedad debería recibir una educación social acorde con los nuevos cambios que se están produciendo en las comunicaciones, los hábitos de vida, las relaciones… en definitiva, acorde con la nueva vida.
En vez de rechazarlas, aprendamos el buen uso y función de las cápsulas, porque realmente no creo que desaparezcan.
October 6th, 2008 at 12:10 am
Intentaré ser breve para no repetirme entorno a temas que ya mis compañeros han desarrollado.
Uno de los aspectos que me parecieron más impactantes de la película es la representación de la crudeza que reside en la dualidad de la capsularización.
Vemos como de un lado todos los personajes e historias se desarrollan básicamente en 4 entornos aislados o representados: la casa, el coche, el mall, el aparcamiento. Las escenas se suceden encapsularizadas, fuera del alcance de los que se encuentras en ese no lugar concreto. Y a su vez la temática de las escenas queda desconectada del entorno físico de la célula y aún más del entorno social, cultural…Esta desconexión llega a tales extremos que casi podría desarrollarse en una escenografía estilo “dogville”.
Toda la película pivota entorno al individualismo de los personajes. Las escenas nos muestran las vicisitudes de los protagonistas pero no hay un solo atisbo de comunicación entre estos ni pensamiento colectivo.
Pero por otro lado, esta terrible desconexión respecto al colectivo y al contexto, coexiste con constantes violaciones de la integridad e intimidad dentro de estas cápsulas.
Los cuerpos semidesnudos, sudados, deformados contra el suelo, se exponen sobre sus losas sin pudor; mujeres se prestan a todo tipo de vejaciones, la asistenta se prueba la ropa de la difunta de su “compañero”…
Quizás se refleja de esta situación que en el intento por protegernos del exterior, del colectivo, de la mirada ajena, nos hemos olvidado de protegernos de nosotros mismos.
Por otro lado discrepo ligeramente con Juan Gonzalo en cuanto a identificar a Ana como personificación de la modernidad líquida. Si bien comparto la idea que es el único personaje sin límites, creo que el perfil desequilibrado del personaje la dejaría en un plano más paralelo al de los niños, caracterizado por una visión muy individualizada de la realidad.
October 6th, 2008 at 12:35 am
Buenas a todos, volvemos a leernos aquí!
Si bien tenemos más de media semana para escribir en este blog, ¿porqué apurar hasta el último momento…? ¿Será la presión de la hora límite? No lo sé. A ver si la próxima la escribo un poco antes…
Esta película, Hundstage, tiene un tono muy diferente al de Waking life. Los enfoques son bastante distintos, y es que en esta aparecen situaciones bastante desagradables. Ulrich Seidl nos presenta unos personajes que, aunque bastante curioso y peculiares, son como muy naturales (en algunos momentos me pareció un documental). Con eso quiero decir que no parecen personajes de otra galaxia sino que establece una cierta proximidad con el espectador, el cual puede llegar a identificarlos con un vecino, un conocido, o una persona cualquiera que podemos ver por la calle, para poder así hablar de temas que nos incumben a todos.
Con ellos cuenta una serie de situaciones y aspectos sociales, quizás no comunes pero sí existentes. Muchas de las situaciones son más bien desagradables e incluso pueden resultar incómodas, y es que pensar en situaciones como estas fuera de la película, no resulta nada gratificante. Aun así, la intención de mostrarlos no es vanalizarlos o normalizarlos sino más bien todo lo contrario, es decir, resaltar la importancia de ser conscientes de ello para reflexionar al respecto y así actuar.
Haciendo también referencia a la clase del otro día acerca de la “capsular society”, esta película se ubica en un contexto donde estos aspectos se ven acentuados y refleja así una sociedad existente y potencial, que carece o ha olvidado los valores colectivos, volcada plenamente a un individualismo desmesurado. Una sociedad, o más bien aspectos de sociedades vigentes que a veces parece que no existan porque no se suelen mostrar tanto, pero que hay que ser conscientes y tener en cuenta, y es que toda moneda tiene dos caras.
Vecinos de los suburbios de Viena, en un modelo de ciudad dispersa, residentes en casas adosadas valladas entre sí, se encierran en sus cápsulas habitacionales para sumergirse en un individualismo que el propio tejido urbano fomenta. De puertas para dentro construyen sus vidas y desarrollan sus actividades perdiendo en gran medida los lazos y contacto con el exterior, con los demás. La especialización por lo que respecta a los usos en el tejido urbano (en este caso residencial, residencial), monotoniza el paisaje a la vez que aumenta las distancias con los demás usos, a los que accederán con vehículo privado, el coche (otro icono del individualismo, a la vez que es también a menudo símbolo de representación).
Si bien estos barrios residenciales periféricos presumen de una tranquilidad por estar alejados de los centros de actividad, también es cierto que están mucho más limitados en cuanto a las relaciones interpersonales por las propias características de este tipo de urbanización.
Aunque a menudo pensando en estos temas me invade un sentimiento de rechazo y desagrado, me pareció interesante el comentario y la consiguiente reflexión respecto a posicionarnos para ver también el lado positivo a las cosas, que reconozco que a veces en temas como estos me cuesta. Y es que es cierto que el problema no reside tanto en los objetos o elementos como en el uso que hacemos de ellos. Con eso no pretendo posicionarme a favor de este modelo de urbanización, pero sí creo interesante detectar aspectos positivos que pueda tener para quizás, aunque distintos, buscarlos y aplicarlos en otros modelos de crecimiento, sean nuevos o existentes.
October 6th, 2008 at 1:07 am
Esta película es una muestra perfecta de la capsularización como fenómeno, en el sentido de la alienación entre los individuos. A pesar de siempre haber varias personas en las escenas casi no existen diálogos, lo que se dice termina siendo monólogos. Las dos mujeres maltratadas son ejemplos del sacrificio que el ser humano hace para sentirse conectado a alguien. Me encontraba perplejo al verlas aguantar la humillación sin dejar a sus parejas pero al darle más pensamiento concluí que tenían tanto miedo de quedarse solas que preferían sufrir los malos momentos. El aislamiento crea dependencia.
A mí me resultaron significativas las imágenes de las escenas de Anna yendo en los autos - siempre pasando centros comerciales y supermercados gigantescos. Es la sociedad hiperracional, fuera de la escala humana. Quizás es un punto de partida para empezar a concretizar lo que tiene que ver la arquitectura con la capsularización. Ahora lo más rentable parece ser construir centros comerciales en las afueras de las ciudades - ¿hay otros valores que los monetarios de tomar en cuenta cuando se decide aprobar o no un proyecto que fomenta el “sprawl” que acaba convirtiéndo la ciudad en un desierto dotado de oasis de funciones?
Para contrarrestar un poco el discurso negativo general hacia la tecnología como el internet querría comentar que la capsularización ha venido con la individualización de la sociedad - la posibilidad de formarte una vida por tu propia cuenta. Esa es una posibilidad enorme, a pesar de la falta de contacto social (forzado) que conllevará. Por ejemplo el internet es una vía muy buena para facilitar el contacto entre gente - un contacto por voluntad y no por obligación.
Creo que es una cuestión de tener un equilibrio entre la libertad individual y el bien común. Como en el sistema económico - la economía de mercado está condicionada por la seguridad social que ayuda a mantener a toda la sociedad sobre un nivel mínimo. En la misma manera la libertad de vivir dónde y cómo quieres podría estar condicionada por la lógica social de la ciudad. Lo difícil es hasta qué punto se puede restringir la libertad.
Bueno, ahí unos comentarios dispersos.
October 6th, 2008 at 1:36 pm
The scenery of the movie “dog days” is a very familiar one. Under the name “urban sprawl” and enabled by the individual use of the car as a means of transport, people across the ‘western’ world make the most of their means in terms of their private living space. What we see is achieved goal of a population in search of their own home, a safe and qualitative privacy. This is a system based on suburbian super-market shopping and “my own backyard”. To relate immediately to our context of architects-to-be, the demand for the architecture presented in the movie is very real.
What we are presented with, however, is an extreme, but very real example of exactly how wrong the romantic idea of this material achievement can go. The utter lack of education, communication skills and critical reflexion which is so normal in our society today is portrayed as incompatible with these physical dreams. The result is a situation of total moral decay, (however ill it may sound it is so very real) where individuals are totally uncapable of, by themselves, raising above the superficial world of consumption which the media contributes so strongly to. We are simply not able to critically process all the information which we are fed with on a daily basis.
Parallel to this presented situation, we have a heavy manschuvinistic social burden under which we all, men and women, cave. The roles of our gender are so strongly present in our lives (and i AM talking about YOU) that we dont possess the reference which would allow us to view the issue critically. To change perspective is as simple as IGNORING both your gender-identity and your sexuality (!!). The simple proof is the inability of any (as far as my skimming of the previous comments is concered) of my fellow coursemates to comment on this theme which is so evidently present in almost every scene of the movie. I am terrorized at the thought of how we can, at present, walk away from the happenings in this film without shock. We have become so familiarized with these horrific issues that we can regard a strong reaction in application to our own practice as futile and unrealistic! The explicit portrayal of these diary human relations is unprecedented historically.
To explain myself further, the only example of an inquisitive, apparently happy, morally provoking and inocent individual in the film is easily dismissed as crazy and disturbing. This person is, as you will remember, also raped (it works very well as a metaphor) in the film. The “surveilance-man” swallows his humanity in view of the social rules which governs him, and gets away, despite the fact that all his labour efforts go towards digging his own grave. In pain language, he cannot sell his “security” systems to his own customers which now monitor their gates with surveillance cameras. He sells a kind of safety which he can in no way provide!
The only glimpse of hope, as I interpret it, is adequately provided at the very end of a film full of sexual and psychological violence. This is the scene where a repeatedly abused young girl returns home after another utterly humiliating episode to find that the house which is meant to provide her with her own capsule of safety and security is actually locking her out. Then she starts to play, running back and forth, intermitently activating the motion detectors which which make the lights outside her home go on and off, on and off.
October 6th, 2008 at 11:54 pm
Mi primera sensación: ‘Asfixia espiritual.’
Waking life, me hizo pensar en el ‘atontamiento’ que existe en la sociedad, que te hace salir de la película con el único pensamiento en ¡despertemos de una vez! Hundstage o días perros, junto con la clase, me hizo reafirmar la teoría del ‘atontamiento’, crisis a todos los niveles, necesidad de cambio a todos los niveles.
Caminamos patéticamente solos y aislados, pululando aceleradamente por las calles de la ciudad, hasta llegar a nuestras guaridas para escondernos del temido exterior. Ciudades metáforicas y fragmentadas donde la heterogeneidad y la dispersión nos convierte a unos respecto a otros en transeúntes que apenas intercambian huidizas miradas. Diferenciamos entre exterior e interior, hacemos evidentes los cambios. Lo interior, lo nuestro, es lo correcto, el exterior lo erróneo, el lugar peligroso y temible habitado con seres extraños. Este encapsulamiento extremo en el que nos encontramos no es más que el resultado de la sociedad en la que nos hemos criado. El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: la familia en primer lugar, luego la escuela, club deportivos, instituto, universidad, después el trabajo, de tanto en tanto el hospital, o incluso la prisión, el lugar de encierre por excelencia. Como describe Foucoult; en nuestras escuelas, en la época más importante (según los especialistas) del aprendizaje, nos fijan a espacios que no son más que ‘aparatos’ de transmisión de saber.
La historia de nuestra vida, hasta ahora correcta y sólida, pide diluirse: ‘¿Acaso la modernidad no fue desde el principio un ‘proceso de licuefacción’? ¿Acaso ‘derretir los sólidos’ no fue siempre su principal pasatiempo y su mayor logro? En otras palabras, ¿acaso la modernidad no ha sido fluida desde el principio?’ (Barman):
Así pues, sólo nos queda preguntarnos algo: ¿Es la posmodernidad la cultura liberadora?
January 2nd, 2009 at 8:30 pm
( Buenas, mi comentario sobre este tema es un poco tardío, se hace a final de cuatrimestre y no en la semana correspondiente, este fue uno de los pocos post que fallé en hacer a tiempo. Pero el hecho de hacerlo fuera de tiempo en este caso quizás sea una ventaja pues puedo enfocarlo distinto al tener ya una visión de todo el curso y a raíz de una noticia que salió a finales de octubre. )
La sociedad actual tiende a la capsularización como ya hemos hablado largamente. Aunque las cápsulas, como ya se comentó en clase en su momento, han existido y existirán siempre pues son intrínsecas a la naturaleza del hombre desde la edad de piedra, el proceso es cada vez más intenso y el perfeccionamiento, aislamiento y estanqueidad de la cápsula son, en el mundo occidental, cada vez mayores.
La cápsula habitable tiene que ver con la protección real en su origen (de la climatología, las invasiones etc) y con el miedo a medida que avanzan los tiempos. Es muy importante tener en cuenta el factor MIEDO cuando pensamos en hacia dónde avanzan nuestras ciudades y sociedades. La mayoría de los conflictos del mundo tienen razones económicas soportadas popularmente sobre el miedo de las sociedades que deben darles apoyo. Hay por tanto que tratar con respeto los motivos que llevan a alguien a vivir encapsulado, pues el miedo es algo real y a menudo justificado. Hay a la vez que ser crítico y valiente si se quiere hacer frente a este proceso capsularizador pues los medios son limitados. Las situaciones no son fáciles y casi siempre hay que escoger, por ejemplo: en la sociedad de L.A actual la delincuencia y conflictividad social-racial es salvaje si se quiere destinar los recursos en educación para evitar un mundo segregado futuro no se puede pretender tener una protección policial a prueba de todo … no hay recursos para todo, por tanto qué escoger: ¿sociedad segura a largo plazo o seguridad total a corto plazo? Parece fácil desde fuera pero desde dentro dudo que lo sea tanto.
Una vez hablado sobre el punto miedo me gustaría hablar sobre la dicotomía público-privado y lo que la capsularización representa. Nos decia M.Delgado que el E.público era el sitio dónde pasaban las cosas. Es sin duda cierto, el E.público tiene esa capacidad de acoger los sucesos históricos, sociales etc. Pero a la vez tal y como nos muestra “Dog Days” las cosas más importantes y relevantes a nivel individual ocurren de puertas adentro, las personas no se muestran tal y como son en el espacio expuesto, es en el doméstico dónde se quitan la máscara, dónde la misma mujer que en el ascensor se mostraba altiva y con desprecio hacia el “viejete pervertido” se muestra como una “pervetida aun peor”. Yo creo que esa condición del espacio privado y reservado ha sido siempre su gran virtud, pero cuando la cápsula se perfecciona tanto que se hace estanca o aislada es cuando las situaciones más abominables pueden suceder sin que nadie se de cuenta, es cuando la capsula pasa a ser “la habitación del pánico”. Así, en “Dog Days” la paliza a la mujer por parte de su novio, la violación de la niña retrasada, etc. son invisibles a los ojos de la sociedad e incontrolables. Se dijo en clase que esta película era exagerada pues cosas así no pasan a la gente normal y que era una exageración y similares. Yo disiento completamente de esa opinión, creo que simplemente es una selección de “lo peor de cada casa” puesta en un mismo vecindario. Es más, si no fuera una selección y simplemente fuera un reflejo (o sea que fuera real que en cada vecindario existen tantas vejaciones como muestra la película) tampoco nos daríamos cuenta pues ahí reside el peligro de la capsularización, que como no es contrastable ocurre como con la economía sumergida, que no se puede cuantificar. Como ejemplo de todo esto y punto final hablaré de una noticia que me horrorizó extremadamente y fue lo que me hizo escribir este comentario (es de finales de noviembre de este año) : Un hombre en Inglaterra retuvo a sus hijas durante 2 décadas en su casa causándoles más de 20 embarazos de los cuales varios no se interrumpieron (la noticia no entra en detalle para proteger a dichos niños). Noticias como esta o similares las recibimos cada vez más a menudo. La verdad no creo que “Dog Days” exagerara, en realidad todavía creo que hizo corto.